27 de enero de 2008

Mi Moleskine


Hoy voy a hablar de mi Moleskine. Una moleskine es una libreta de notas. Pero no una libreta cualquiera. Tiene unas tapas duras de imitación de piel, una encuadernación impecable que por mucho que abras la libreta, no se te sueltan las hojas. Tiene una goma elástica para mantener cerrada la libreta, y un marcador de páginas. Ideal para llevar en el bolsillo o en la bandolera y no acabar con las todas las hojas.
Esta libreta de notas (no es solo un tipo de libreta, es una marca registrada) es famosa también por la gente que ha hecho uso de ella, desde artistas Europeos como Picasso y Van Gogh, hasta escritores actuales como Neil Gaiman. Y se entiende, la calidad de la libreta es impecable.
Yo uso un modelo pequeño de hojas lisas, que siempre llevo conmigo. Y en el apunto de todo:
  • ideas para programas que siempre se me ocurren cuando no tengo el ordenador a mano.
  • recomendaciones de libros y películas que me hace la gente.
  • Recetas de cocina.
  • notas de viaje, donde voy, donde me hospedo y a que hora sale el vuelo. Esto me ha sido de especial ayuda.
  • también uso la libreta para guardar facturas, tickets y tarjetas varias. Viene muy bien tener localizado todos estos papeles.
  • Y curiosidades varias, cosas que llaman mi atención y de las que deseo buscar información más adelante.
Pues nada, recomiendo a todo el mundo que se planteé comprar una libreta de notas moleskine. Las hay de diferentes tamaños y con diferentes tipos de hojas (desde agendas con una hoja por día, hasta libretas especial para ciudades, con su mapa callejero).

7 de enero de 2008

El vino, mejor cuando es libre

Haciendo analogía con el software libre, el vino también debería compartir los mismos derechos. Cuando compras una botella de vino deberías...

  • ... Poder beber el vino (libertad 0)
  • ... Poder mejorar el vino, echarle cocacola por ejemplo (libertad 1)
  • ... Poder compartir el vino con el de al lado (libertad 2)
  • ... Poder compartir la versión mejorada (libertad 3)
Puede parecer que el vino ya tiene todas la libertades posibles, pero cuando vamos a un restaurante, pedimos una botella y el camarero nos sirve, y nos rellena la copa cuando nos falta, claramente esta vulnerando las libertades 0 y 2. Aunque esto tiene fácil solución, basta con alejar la botella del camarero.

Dedicado a David que tuvo la idea de hacer más libre el vino (quizás por exceso o falta de vino :-)